A CONVENÇÃO SOBRE OS DIREITOS DA CRIANÇA
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Ter, 02 de Janeiro de 2001 03:00
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LA CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO

Juan Acevedo
Para Ia presente edición: Rãdda Barnen de Suecia y el
Fondo de Ias Naciones Unidas para Ia Infancia, UNICEF


EI texto de Ia Convención sobre los Derechos del Niños fue aprobado por
Ia Asamblea General de Ias Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1990.


Primera edición: Junio de 1993

Rãdda Barnen de Suecia
Oficina Regional para América del Sur
Calle I NQ 932. Lima 27, Perú

PREÁMBULO


Los Estados Partes en la presente Convención,

Considerando que, de confonnidad con los principias proclamados en Ia Carta de Ias Naciones Unidas, Ia libertad, Ia justicia y Ia paz en el mundo se basan en el reconocimiento de Ia dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de Ia familia humana,

Teniendo presente que los pueblos de Ias Naciones Unidas han reafirmado en Ia Carta su fe en los derechos fundamentales del hombre y en Ia dignidad y el valor de Ia persona humana y que han decidido promover el progreso social y elevar el nivel de vida dentro de un concepto I más amplio de Ia libertad,


Reconociendo que Ias Naciones Unidas han proclamado y acordado en Ia Declaración Universal de Derechos Humanos y en los pactos intemacionales de derechos humanos que toda persona tiene todos los derechos y libertades enunciados en ellos, sin distinción alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, posición econômica, nacimiento o cualquier otra condición,


Recordando que en Ia Declaración Universal de Derechos Humanos de Ias Naciones Unidas proclamaron que Ia infancia tiene derecho a cuidados y asistencia especiales,

Convencidos de que Ia familia, como grupo fundamental de Ia sociedad y medio natural para el crecimiento y el bienestar de todos sus miembros, y en particular de los Niños, debe recibir Ia protección y asistencia necesarias para poder asumir plenamente sus responsabilidades dentro de Ia comunidad,


Reconociendo que el niiío, para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, debe crecer en el seno de Ia familia, en un ambiente de felicidad, amor y comprensión,

Considerando que el Niño debe estar plenamente preparado para una vida independiente en sociedad y ser educado en el espíritu de los ideales proclamados en Ia Carta de Ias Naciones Unidas y, en particular, en un espíritu de paz, dignidad, tolerancia, libertad, igualdad y solidaridad,

Teniendo presente que Ia necesidad de proporcionar al Niño una protección especial ha sido enunciada en Ia Declaración de Ginebra de 1924 sobre los Derechos del Niños y en Ia Declaración de los Derechos del Niiío

adoptada por Ia Asamblea General el 20 de noviembre de 1959. y reconocida en Ia Declaración Universal de los Derechos Humanos, en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (en particular, en los artículos 23 y 24), en el Pacto Internacional de Derechos Econômicos, Sociales y Culturales (en particular, en el artículo I O) y en los estatutos e instrumentos pertinentes de los organismos especializados y de Ias organizaciones internacionales que se interesan en el bienestar del niño,

Teniendo presente que, como se indica en Ia Declaración de los Derechos del Niño, << el Niño, por su falta de madurez física y mental, necesita protección y cuidado especiales, incluso Ia debida protección legal, tanto antes como después del nacimiento>>,

Recordando lo dispuesto en Ia Declaración sobre los principias sociales y jurídicos relativos a Ia protección y el bienestar de los Niños con particular referência a Ia adopción y Ia colocación en hogares de guarda, en los planos nacional e internacional; Ias Reglas mínimas de Ias Naciones Unidas para Ia administración de lajusticia de menores (Reglas de Beijing), y Ia Declaración sobre Ia protección de Ia mujer y del Niño en estados de emergência o de confiicto armado,

Reconociendo que en todos los países del mundo hay Niños que viven en condiciones excepcionalmente difíciles y que esos Niños necesitan especial consideración,


Teniendo debidamente en cuenta Ia importancia de Ias tradiciones y los valores culturales de cada pueblo para Ia protección y el desarrollo armonioso del Niños,


Reconociendo Ia importancia de Ia cooperación intemacional para el mejoramiento de Ias condiciones de vida de los Niños en todos los países, en particular en los países en desarrollo,


Articulo l


Para los efectos de Ia presente Convención, se entiende por nino todo ser humano menor de 18 años de edad, salvo que, en virtud de Ia ley que le sea aplicable, haya alcançado antes Ia mayoría de edad.

Artículo 2

1. Los Estados Partes respetarán los derechos enunciados en Ia presente Convenclón y aseguraran su aplicación a cada niiío sujeto a su jurisdicción, sin distinción alguna, independientemente de Ia raza, el color, el sexo, el idioma, Ia religión, Ia opinión política o de otra índole, el origen nacional, étnico o social, Ia posición'económica, los impedimentos físicos, el nacimiento o cualquier otra condición del Niño, de sus padres o de sus representantes legales.

2. Los Estados Partes tomarán todas Ias medidas apropiadas para garantizar que el Niños se vea protegido contra toda forma de discriminación o castigo por causa de Ia condición, Ias actividades, Ias opiniones expresadas o Ias creencias de sus padres, o sus tutores o de sus familiares.

Artículo 3


1. En todas Ias medidas concemientes a los Niños que tomen Ias instituciones públicas o privadas de bienestar social, los tribunales, Ias autoridades administrativas o los órganos legislativos, una consideración primordial a que se atenderá será el interés superior del Niño.

2. Los Estados Partes se comprometem a asegurar al Niño Ia protección y el cuidado que sean necesarios para su bienestar, teniendo en cuenta los derechos y deberes de sus padres, tutores u otras personas responsables de el ante la ley y, con ese fin, tomarán todas Ias medidas legislativas y administrativas adecuadasó


3. Los Estados Partes se asegurarán instituciones, servicios y establecimientos encargados del cuidado o Ia protección de los Niños cumplan Ias normas establecidas por las autoridades competentes, especialmente en materia de seguridad, sanidad, número y competência de su personal, así como en relacion con Ia existência de una supervisión adecuada.

Artículo 4

Los Estados Partes adoptarán todas Ias medidas administrativás, legislativas y de otra índole para dar efectividad a los derechos reconocidos en Ia presente Convención. En lo que respecta a los derechos económicos, sociales y culturales, los Estados Partes adoptaran esas medidas hasta el máximo de los recursos de que dispongan y,.cuando sea necesario, dentro del marco de Ia cooperación internacional.


Artículo 5


Los Estados Partes respetarán Ias responsabilidades, los derechos y los deberes de los padres o, en su caso, de los miembros de Ia familia ampliada o de Ia comunidad, según establezca Ia costumbre local, de los tutores u otras personas encargadas legalmente del Niño de impartirle, en consonancia con Ia evolución de sus facultades, direccíón y orientación apropiadas para que el niño ejerza los derechos reconocidos en Ia presente Convención.


Artículo 6

1. Los Estados Partes reconocen que todo Niños tiene el derecho intrínseco a Ia vida.


2. Los Estados Partes garantizarán en Ia máxima medida posible Ia supervivencia y el desarrollo del Niño.

4. Cuando esa separación sea resultado de una medida adoptada por un Estado Parte, como Ia detención, el encarcelamiento, él exilio, Ia deportación o Ia muerte (incluido el fallecimiento debido a cualquier causa mientras Ia persona este bajo Ia custodia del Estado) de uno de los padres del Niños o de ambos, o del Niño, el Estado Parte proporcionará, cuando se le pida, a los padres, al Niño o o, si procede, a otro familiar, infonnación báslca acerca del paradero del familiar o familiares ausentes, a no ser que ello resultase perjudicial para el bienestar del nino. Los Estados Partes se cerciorarán además de que Ia presentación de tal petición no entrafie por sí misma consecuencias desfavorables para el o los interesados.


Artículo 10


1. De conformidad con Ia obligación que incumbe a los Estados Partes a tenor de lo dispuesto en el párrafo I del artículo 9, toda solicitud hecha por un Niños o por sus padres para entrar en un Estado Parte o para salir de el a los efectos de Ia reunión de Ia familia será atendido por los Estados.Partes de

manera positiva, humanitaria y expeditiva. Lós Estados Partes garantizarán, además, que Ia presentación de tal petición no traerá consecuencias desfavorables para los peticionarios ni para sus familiares.


Artículo 12


1. Lo's Estados Partes garantizarán al Niño que este en condiciones de forrnarse un juicio propio el derecho de expresar su opinión livremente en todos los asuntos que afectan al Niño, teniéndose detidamente en cuenta Ias opiniones del niiío, en función de Ia edad y madurez del Niño.

2. Con tal fin, se dará en particular al Niño oportunidad de ser escuchado en todo procedimiento judicial o administrativo que afecte al n'm'o, ya sea directamente o por medio de un representante o de un órgano apropiado, en consonancia con Ias normas de procedimiento de Ia ley nacional.


Articulo 14


1. Los Estados Partes respetarán el derecho del Niño a Ia libertad de pensamiento, de conciencia y de religión.

2. Los Estados Partes respetarán los derechos y deberes de los padres y, en su caso, de los representantes legales, de guiar al Niño en el ejercicio de su derecho de modo conforme a Ia evolución de sus facultades.

3. La libertad de profesar Ia propia religión o Ias propias creencias estará sujeta unicamente a Ias limitaciones prescritas por Ia ley que sean necesarias para proteger Ia seguridad, el orden, Ia moral o Ia salud públicos o los derechos y libertades fundamentales de los demás.


Artículo 15

1. Los Estados Partes reconocen los derechos del Niños a Ia libertad de asociación y a Ia libertad de celebrar reuniones pacíficas.


2. No se impondrán restricciones al ejercicio de estos derechos distintas de Ias establecidas de conformidad con Ia ley y que sean necesarias en una sociedad democrática, en interés de Ia seguridad nacional o pública, el orden público, Ia protección de Ia salud y Ia moral públicas o Ia protección de los derechos y libertades de los demás.


Articulo 16

1. Ningún n Niño ser' a objeto de inierencias arbitrarias o ilegales en su vida privada, su familia, su domicílio o su correspondência, ni de ataques ilegales a su honra o a su reputación.

2. El Niño tiene derecho a la protección de Ia ley contra tales injerencias o ataques.


Articulo 17


Los Estados Partes reconocen Ia importante función que desempefían los medios de comunicación social y velarán porque el Niño tenga acceso a información y material procedentes de diversas fuentes nacionales e internacionales, en especial Ia información y el material que tengan por finalidad promover su bienestar social, espiritual y moral y,su salud física y mental. Con tal objeto, los Estados Partes:


(a) Alentarán a los medios de comunicacion a difundir información y materiales de interés social y cultural para el Niño, de conformidad con el espíritu del artículo 29;


(b) Promoverán Ia cooperación internacional en Ia producción, el intercambio y Ia difusión de esa información y esos materiales procedentes de diversas fuentes culturales, nacionales e internacionales;


(c) Alentarán Ia produccion y difusión de libros para Niños;


(d) Alentarán a los medios de comunicación a que tengan particularmente en cuenta Ias necesidades lingüísticas del Niño perteneciente a un grupo minoritario o que sea indígena;

(e) Promoverán Ia elaboración de directrices apropiadas para proteger al Niños contra toda información y .material perjudicial para su bienestar, teniendo en cuenta Ias disposiciones de los artículos 13 y 18.


Artículo 18


1. Los Estados Partes pondrán el máximo empeflo en garantias el reconocimiento del principio de que ambos padres tienen obligaciones comunes en lo que respecta a Ia crianza y el desarrollo del Niño. Incumbirá a los padres o., en su caso, a los representantes legales Ia responsabilidad primordial de Ia crianza y el desarrollo del Niño. Su preocupación fundamental será el interés superior del Niño.

2. A los efectos de garantias y promover los derechos enunciados en Ia presente Convención, los Estados Partes prestará Ia asistencia apropiada a los padres y a los representantes legales para el desempeno de sus funciones en lo que respecta a Ia crianza del Niño y velarán por Ia creación de instituciones, instalaciones y servidos para el cuidado de los nlños,


3. Los Estados Partes adoptarán todas Ias medidas apropiadas para que los n*m~os cuyos padres trabajan tengan derecho a beneficiasse de los servidos e instalaciones de guarda de Niños para los -que reúnan Ias condiciones requeridas.

Artículo 19

1. Los Estados Partes adoptarán todas Ias medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger al niiío contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, maios tratos o explotación, incluido el abuso sexual, mientras el Niño se encuentre bajo Ia custodia de los padres, de un representante legal o de cualquier otra persona que lo tenga a su'cargo.

2. Esas medidas de protección deberían comprender, según corresponda, procedimientos eficaces para el establecimiento de programas sociales con objeto de proporcionar la asistencia necesaria al Niño o y a quienes cuidan de él, así como para otras formas de prevención y para la identificación, notificación, remisión a una institución, investigación, tratamiento y observación ulterior de los casos antes descritos de maios tratos al Niño y, según corresponda, Ia intervención judicial.


Artículo 20

1. Los Niños temporal o permanentemente privados de su medio familiar, o cuyo superior interés exija que no permanezcan en ese medio, tendrán derecho a la protección y asistencia especiales del Estado.

2. Los Estados Partes garantizarán, de conformidad con sus leyes nacionales, otros tipos de cuidado para esos Niños.


3. Entre esos cuidados figurarán, entre otras cosas, Ia colocación en hogares de guarda, Ia kafala del derecho islámico, Ia adopción, o de ser necesario Ia colocación en instituciones adecuadas de protección de menores. AI considerar Ias soluciones, se prestará particular atención a Ia conveniência de que haya continuidad en Ia educación del Niño y a su origen étnico, religioso, cultural y lingüística.


Articulo 21

Los Estados Partes que reconocen o permiten el sistema de adopción, cuidarán de que el interés superior del Niño sea Ia consideración primordial y:


(a) Velarán porque Ia adopci'n del nião sólo sea autorizada por Ias autoridades competentes, Ias que determinarán, con arreglo a Ias leyes y a los procedimientos aplicables y sobre Ia base de toda Ia información pertinente y fidedigna, que Ia adopción es admisible en vista de Ia situación jurídica del Niño en relación con sus padres, parientes y representantes legales, y que, cuando así se requiera, Ias personas interesadas hayan dado con conocimiento de causa su consentimiento a Ia adopción sobre Ia base de asesoramiento que pueda ser necesario;

(b) Reconocerán que Ia adopción por personas que residan en otro país puede ser considerada como otro medio de cuidar al Niños, en el caso de que este no pueda ser colocado en un hogar de guarda o entregado a una

familia adoptiva o no pueda ser atendido de manera adecuada en el país de origen;


(c) Velarán porque el Niño objeto de adopción en otro país goce de salvaguardias y normas equivalentes a Ias existentes respecto de Ia adopción en el país de origen;

(d) Adoptarán todas Ias medidas apropiadas para garantir que, en el caso de adopción en otro pais colocación no de lugar a benefícios financieros indebidos para quienes participam en ella;

(e) Promoverán, cuando correspondag los objetivos del presente articulo mediante Ia concertaci'n de arreglos acuerdos bilaterales o multilaterales y se esforzarán, dentro de ese marco, por garantizar que Ia colocación . del Niño en otro país se efectúe por medio de Ias autoridades u organismos competentes,

Articulo 22


1. Los Estados Partes adoptarán medidas adecuadas para lograr que el Niño que trate de obtener el estatuto de refugiado o que sea considerado refugiado de confonnidad con el derecho y los procedimientos internacionales o internos aplicables reciba, tanto si esta solo como si está acompaiíado de sus padres o de cualquier otra persona, Ia protección y Ia asistencia humanitaria adecuadas para el disfrute de los derechos pertinentes enunciados en esta Convención y en otros instrumentos internacionales de derechos humanos o de carácter humanitario en que dichos Estados sean partes,

2. A tal efecto, los Estados partes cooperarán, en Ia forma que estimen apropiada, en todos los esfuerzos de Ias Naciones Unidas y demás organizaciones mtergubernamentales competentes u organizaciones no gubern-amentales que cooperen con Ias Naciones Unidas por proteger y ayudar a todo Niño refugiado y localizar a sus padres o a otros miembros de su familia, a fin de obtener Ia información necesaria para que se reuna con su familia. En los casos en que no se pueda localizar a ninguno de los padres o miembros de Ia familia, se concederá al Niño Ia misma protección que a cualquier otro Niño privado permanente o temporalmente de su medio familiar, por cualquier motivo, como se dispone en Ia presente Convención,


Articulo 23

1. Los Estados Partes reconocen que el Niño mental o fisicamente impedido deberá disfrutar de una vida plena y decente en condiciones que aseguren su dignidad, le pennitan llegar a bastarse a si mismo y facilitem Ia participación activa del Niños en Ia comunidad.

2. Los Estados Partes reconocen el derecho del Niño impedido a recibir cuidados especiales y alentarán y aseguraran, con sujeción a los recursos disponibles, Ia prestación al Niño o que reúna Ias condiciones requeridas y a los responsables de su cuidado de Ia asistencia que se solicite y que sea

adecuada al estado del Niño y a Ias circunstancias de sus padres o de otras personas que cuiden de él.

3. En atención a Ias necesidades especiales del Niño impedido, Ia asistencia que se preste conforme al párrafo 2 del presente artículo será gratuita siempre que sea posible, habida cuenta de Ia situación econômica de los padres o de Ias otras personas que cuiden del Niño, y estará destinada a asegurar que el Niño impedido tenga un acceso efectivo a Ia educación, Ia capacitación, los servicios sanitarios, los servicios de rehabilitación, Ia preparación para el empleo y Ias oportunidades de ésparcimiento y reciba tales servicios con el objeto de que el niiío logre Ia integración social y el desarrollo individual, incluido su desarrollo cultural y espiritual, en Ia máxima medida posible.

4. Los Estados Partes promoverán, con espíritu de cooperación internacional, el intercambio de información adecuada en Ia esfera de Ia atención sanitaria preventiva y del tratamiento médico, psicológico y funcional de los Niños impedidos, incluída Ia difusión de información sobre los métodos de rehabilitación y los servicios de enseflanza y formación profesional, así como el acceso a esa infonnación a fin de que los Estados Partes puedan mejorar su capacidad y conocimientos y ampliar su experiência en estas esferas. A este respecto, se tendrán especialmente en cuenta Ias necesidades de los países en desaltollo.


Artículo 24


1. Los Estados Partes reconocen el derecho del Niños al disfrute del más alto nivel posible de salud y a servicios para el tratamiento de Ias enfermedades y Ia rehabilitación de Ia salud. Los Estados Partes se esforzarán por asegurar que ningún n'm'o sea privado de su derecho al disfrute de esos servicios sanitarios.


2. Los Estados Partes asegurarán Ia plena aplicación de este derecho y, en particular, adoptarán Ias medidas apropiadas para:

(a) Reducir Ia mortalidad infantil y en Ia niñez;

(b) Asegurar Ia prestación de Ia asistencia médica y Ia atención sanitaria que sean necesarias a todos los Niños, haciendo hincapié en el' desarrollo de Ia atención primaria de salud;

(c) Combatir Ias enfermedades y Ia malnutrición en el marco de Ia atención primaria de salud mediante, entre otras cosas, Ia aplicación de Ia tecnología disponible y el suministro de alimentos nutritivos adecuados y agua potable salubre, teniendo en cuenta los peligros y riesgos de contaminación del medio ambiente;


(d) Asegurar atención sanitaria prenatal y postnatal apropiada a Ias madres.


(e) Asegurar que todos los sectores de Ia sociedad, y en particular los padres y los Niños, conozcan los principias básicos de Ia salud y Ia nutriclón de los

Niños, Ias ventajas de Ia lactancia matema, Ia higiene y el saneamiento ambiental y Ias medidas de prevención de accidentes, tengan acceso a Ia educación pertinente y reciban apoyo en Ia aplicación de esos conocimientos;

 

(f) Desarrollar Ia atención sanitaria preventiva, la orientación a los padres y Ia educación y servicios en materia de planificación de Ia familia.


3. Los Estados Partes adoptarán todas Ias medidas eficaces y apropiadas posibles para abolir Ias prácticas tradicionales que sean perjudiciales para Ia salud de los Niños.

4. Los Estados Partes se comprometem a promover y alentar Ia cooperación internacional con miras a lograr progresivamente Ia plena realización del derecho reconocido en este artículo. A este respecto, se tendrán plenamente en cuenta Ias necesidades de los países en desarrollo.

Artículo 25


Los Estados Partes reconocen el derecho del Niño que ha sido internado en un establecimiento por Ias autoridades competentes para los fines de atención, protección o tratamiento de su salud física o mental, a un examen periódico del tratamiento a que este sometido y de todas Ias demás circunstancias propias de su intemación,


Artículo 26


1. Los Estados Partes reconocerán a todos los Niños el derecho a beneficiarse de Ia seguridad social, incluso del seguro social, y adoptarán Ias medidas necesarias para lograr Ia plena realización de este derecho de confonnidad con su legislación nacional.

2. Las prestaciones deberían concederse, cuando corresponda, teniendo en cuenta los recursos y Ia situación del Niño y de Ias personas que sean responsables del mantenimiento del Niño, así como cualquier otra consideración pertinente a una solicitud de prestaciones hecha por el Niño o en su nombre.


Artículo 27

1. Los Estados Partes reconocen el derecho de todo Niño a un nivel de vida adecuado para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social.


2. A los padres u otras personas encargadas del Niño les incumbe Ia responsabilidad primordial de proporcionar, dentro de sus posibilidades y medios econômicos, Ias condiciones de vida que sean necesarias para el desarrollo del Niño.


3. Los Estados Partes, de acuerdo con Ias condiciones nacionales y con arreglo a sus medios, adoptarán medidas apropiadas para ayudar a los padres y a otras personas responsables por el Niño a dar efectividad a este derecho y, en caso necesario, proporcionarán asistencia material y programas de apoyo, particularmente con respecto a Ia nutrición, el vestuario y Ia vivienda.

4. Los Estados Partes tomarán todas Ias medidas apropiadas para asegurar el pago de Ia pensión alimenticia por parte de los padres u otras personas que tengan Ia responsabilidad financiera por el niiío, tanto si viven en el Estado Parte como si viven en el extranjero. En particular, cuando Ia persona que tenga Ia responsabilidad financiera por el Niño resida en un Estado diferente de aquel en que resida el Niños, los Estados Partes promoverán Ia adhesión a los convênios intemacionales o Ia concertación de dichos convênios, así como Ia concertación de cualesquiera otros arreglos apropiados.


Articulo 28


1. Los Estados Partes reconocen el derecho del Niño a Ia educación y, a fin de que se pueda ejercer progresivamente y en condiciones de igualdad de oportunidades ese derecho, deberán en particular:


(a) Implantar Ia enseflanza primaria obligatoria gratuita para todos;


(b) Fomentar el desarrollo, en sus distintas formas, de Ia enseflanza secundaria, incluída Ia enseiíanza general y profesional, hacer que todos los Niños dispongan de ella y tengan acceso a ella y adoptar medidas apropiadas tales como Ia implantación de Ia ensefianza gratuita y Ia concesión de asistencia financiera en caso de necesidad;


(c) Hacer Ia enseflanza superior accesible a todos, sobre Ia base de Ia capacidade por cuantos medios sean apropiados;

(d) Hacer que todos los Niños dispongan de información y orientación en cuestiones educacionales y profesionales y tengan acceso a ellas;

(e) Adoptar medidas para fomentar Ia asistencia regular a Ias escuelas y reducir Ias tasas de deserción escolar.


2. Los Estados Partes adoptarán cuantas medidas sean adecuadas para velar porque Ia disciplina escolar se administre de modo compatible con Ia dignidad humana del Niño y de conformidad con Ia presente Convención,

3. Los Estados Partes fomentarán y alentarán Ia cooperación internacional en cuestiones de educación, en particular a fin de contribuir a eliminar Ia ignorancia y el analfabetismo en todo el mundo y de facilitar el acceso a los conocimientos técnicos y a los métodos modernos de ensefianza. A este

respecto, se tendrán especialmente en cuenta Ias necesidades de los países en desarrollo.


Artículo 29

1. Los Estados Partes convienen en que Ia educación del Niños deberá estar encaminada a:

(a) Desarrollar Ia personalidade Ias aptitudes y Ia capacidad mental y física del Niño hasta el máximo de sus posibilidades;

(b) Inculcar al Niños el respeto de los derechos humanos y Ias liberdades fundamentales y de los principias consagrados en Ia Carta de Ias Naciones Unidas;


(c) Inculcar al Niños el respeto de sus padres, de su propia identidad cultural, de su idioma y sus valores, de los valores nacionales del país en que vive, del país de que sea originaria y de Ias civilizaciones distintas de la suya;

(d) Preparar al Niño para asumir una vida responsable en una sociedad libre, con espíritu de comprensión, paz, tolerancia, igualdad de los sexos y amistad entre todos los pueblos, grupos étnicos, nacionales y religiosos y personas de origen indígena;


(e) Inculcar al Niño el respeto del médio ambiente natural.


2. Nada de lo dispuesto en este artículo o en el artículo 28 se interpretará como una restricción de Ia libertad de los particulares y de Ias entidades para establecer y dirigir instituciones de ensefíanza, a condición de que se respeten los principias enunciados en el párrafo l del presente artículo y de que Ia educación impartida en tales instituciones se ajuste a las normas mínimas que I prescrita el Estado.


Articulo 30

En los Estados en que existan minorias étnicas, religiosa o lingüísticas o personas de origen indígena, no s negará a un Niño que pertenezca a tales minorias o sea indígena el derecho que le corresponde, en c con los demás miembros de su grupo, a tener su I vida cultural, a profesar y practicar su propia r o a emplear su propio idioma.

Artículo 31


1. Los Estados Partes reconocen el derecho del Niño al descanso y el esparcimiento, al juego y a Ias atividades recreativas propias de su edad y a participar livremente en Ia vida cultural y en Ias artes.

2. Los Estados Partes respetarán y promoverán el derecho del Niños a participar plenamente en Ia vida cultural y artística y propiciarán oportunidades apropiadas, en condiciones de igualdad, de participar en Ia

vida cultural, artística, recreativa y de esparcimiento.


Articulo 32


1. Los Estados Partes reconocen el derecho del niiío a estar protegido contra Ia explotación econômica y contra el desempefio de cualquier trabajo que pueda ser peligroso o entorpecer su educación, o que sea nocivo para su salud o para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral o social.

2. Los Estados Partes adoptarán medidas legislativas y administrativas, sociales y educacionales para asegurar Ia aplicación de este artículo. Con ese propósito y teniendo en cuenta Ias disposiciones pertinentes de otros instrumentos intemacionales, los Estados Partes, en particular:


(a) Fijarán una edad o edades mínimas para trabajar;

(b) Dispondrán Ia reglamentación apropiada de los horarios y condiciones de trabajo; y

Artículo 33


Los Estados,Partes adoptarán todas Ias medidas apropiadas, incluídas

medidas legislativas, administrativas, sociales y educacionales, para proteger a los Niños contra el uso ilícito de los estupefacientes y sustancias psicotrópicas enumeradas en los tratados internacionales pertinentes, y para impedir que se utilice a Niños e-.n. Ia producción y el tráfico ilícitos de esas sustâncias.


Artículo 34


Los Estados Partes se comprometem a proteger al Niños contra todas Ias formas de explotación y abuso sexuales. Con este fin, los Estados Partes tomarán, en particular, todas Ias medidas de carácter nacional, bilateral y multilateral que sean necesarias para impedir:


(a) La incitación o Ia coacción para que un Niño dedique a cualquier actividad sexual ilegal;

(b) La explotación del Niños en Ia prostitución u otras, prácticas sexuales ilegales;

(c) La explotación del Niño en espectáculos o materiales pornográficos.

Artículo 35

Los Estados Partes tomarán todas Ias medidas de carácter nacional, bilateral y multilateral e I sean necesarias para impedir el secuestro, Ia de Niñoos para cualquier fin o en cualquier forma

Artículo 36

Los Estados Partes protegerán al Niños contra todas Ias demás formas de explotación que sean perjudiciales para cualquier aspecto de su bienestar.

Artículo 37

Los Estados Partes velarán porque:

 

(a) Ningún niño sea sometido a torturas ni a otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes. No se impondrá Ia pena capital ni Ia de prisión perpetua sin posibilidad de excarcelación por delitos cometidos por menores de 18 años de edad;

(b) Ningún Niño sea privado de su libertad ilegal o arbitrariamente. La detención, el encarcelamiento o Ia prisión de un Niño se llevará a cabo de conformidad con Ia ley y se utilizará tan sólo como medida de último recurso y durante el período más breve que proceda;

(c) Todo Niño privado de libertad sea tratado con Ia humanidad y respeto que merece Ia dignidad inherente a Ia persona humana y de manera que se tengan en cuenta Ias necesidades de Ias persona de su edad. En particular,

todo Niños privado de libertad estará separado de los adultos, a menos que ello se considere contrario al interés superior del Niño, y tendrá derecho a mantener contacto con su familia por medio de correspondência y de visitas, salvo en circunstancias excepcionales;

(d) Todo Niño privado de su libertad tendrá derecho a un pronto acceso a Ia asistencia jurídica y otra asistencia adecuada, así como derecho a impugnar Ia legalidad de Ia privación de su libertad ante un tribunal u otra autoridad competente, independiente e imparcial y a una pronta decisión sobre dicha acción.


Articulo 38

1. Los Estados Partes se comprometem a respetar - y

velar porque se respeten Ias normas del derecho internacional humanitario que les sean aplicables en los convictos armados y que sean pertinentes para el niiío.


2. Los Estados - Partes adoptarán todas Ias medidas posibles para asegurar que Ias personas que aún no hayan cumplido los 15 aúos de edad no participem directamente en Ias hostilidades.

3. Los Estados Partes se abstendrán de reclutar en Ias fuerzas armadas a Ias personas que no hayan cumplido los 15 afios de edad. Si reclutan personas mayores de 15 afíos, pero que son menores de 18, los Estados Partes procurarán dar prioridad a los de más edad.

4. De conformidad con Ias obligaciones dimanadas del derecho internacional humanitario de proteger a Ia población civil durante los convictos armados, los Estados Partes adoptarán todas Ias medidas posibles para asegurar Ia protección y el cuidado de los Niños afectados por un confiicto armado.


Artículo 39


Los Estados Partes adoptarán todas Ias medidas apropiadas para promover Ia recuperacion física y psicológica y Ia reintegración social de todo Niño víctima de: cualquier forma de abandono, explotación o abuso; tortura u otras formas de tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes; o conflictos armados. Esa recuperación y reintegración se llevarán a cabo en un ambiente que fomente Ia salud, el respeto de sí mismo y Ia dignidad del Niño.


Artículo 40


1. Los Estados Partes reconocen el derecho de todo Niño de quien se alegue que ha infringido Ias leyes penales o a quien se acuse o declare culpable de haber infringido esas leyes a ser tratado de manera acorde con el fomento de su sentido de Ia dignidad y el valor, que fortalezca el respeto del niño por los derechos humanos y Ias libertades fundamentales de terceros y en Ia que se tengan en cuenta la edad del Niño y Ia importancia de promover Ia

reintegración del Niño y de que este asuma una función constructiva en Ia sociedad.


2. Con ese fin, y habida cuenta de Ias disposiciones pertinentes de los instrumentos internacionales, los Estados Partes garantizarán, en particular:


(a) Que no se alegue que ningún Niño ha infringido Ias leyes penalesg ni se acuse o declare culpable a ningún Niño de haber infringido esas leyes, por actos u omisiones que no estaban prohibidos por Ias leyes nacionales o internacionales en el momento en que se cometieron;


(b) Que todo Niño del que se alegue que ha infringido Ias leyes penales o a quien se acuse de haber infringido esas leyes se le garantice, por lo menos, lo siguiente:


(i) Que se lo presumirá inocente mientras no se pruebe su culpabilidad conforme a Ia ley;

(ii) Que será informado sin demora y directamente o, cuando sea procedente, por intermedio de sus padres o sus representantes legales, de los cargos que pesan contra él y que dispondrá de asistencia jurídica u otra asistencia apropiada en la preparación y presentación de su defensa;

(iii) Que Ia causa será dirimida sin demora por una autoridad u órgano judicial competente, independiente e imparcial en una audiência equitativa conforme a ley, en presencia de un asesor jurídico u otro tipo de asesor adecuado y, a menos que se considere que ello fuere contrario al interés superior del Niño, teniendo en cuenta en particular su edad o situación y a sus padres o representantes legales;

(iv) Que no será obligado a prestar testimonio o a declararse culpable, que podrá interrogar o hacer que se interrogue a testigos de cargo y obtener Ia participación y el interrogatorio de testigos de descargo en condiciones de igualdad;

(v) Si se considerare que ha infringido, en efecto, Ias leyes penales, que esta decisión y toda medida impuesta a consecuencia de ella, serán sometidas a una autoridad u órgano judicial superior competente, independiente e imparcial, conforme a Ia ley;

(vi) Que el Niño contará con Ia asistencia gratuita de un intérprete si no comprende o no habla el idioma utilizado;


(vii) Que se respetará plenamente su vida privada en todas Ias fases del procedimiento.


3. Los Estados Partes tomarán todas Ias medidas apropiadas para promover el establecimiento de leyes, procedimientos, autoridades e instituciones especfficos para los Niños de quienes se alegue que ha'n infringido Ias leyes penales o a quienes se acuse o declare culpables de haber infringido esas

leyes, y en particular:


(a) EI establecimiento de una edad mínima antes de Ia cual se presumirá que los Niños no tienen capacidad para infringir las leyes penales;


(b) Siempre que sea apropiado y deseable, Ia adopción de medidas para tratar a esos n'm'os sin recurrir a procedimientos judiciales, respetando plenamente los derechos humanos y las garantias legales.

4. Se dispondo de diversas medidas, tales como el cuidado, Ias ordenes de orientación y supervisión, el asesoramiento, Ia libertad vigilada, Ia colocación en hogares de guarda, los programas de ense-nanza y formación profesional, así como otras posibüidades alternativas a la intemación en instituciones, para asegurar que los Niños sean tratados de manera apropiada para su bienestar y que guarde proporción tanto con sus circunstancias como con Ia infracción.


Articulo 41


Nada de lo dispuesto en Ia presente Convención afectará a las disposiciones que sean más conducentes a la realización de los derechos del n'm'o y que puedan estar recogidas en:


(a) el derecho de un Estado Parte; o

b) el derecho internacional vigente con respecto a dicho Estado.

PARTEII

Artículo 42


Los Estados Partes se comprometem a dar a conocer ampliamente los principias y disposiciones de Ia Convención por médios eficaces y apropiados, tanto a los adultos como a los Niños.


Articulo 43


1. Con Ia finalidad de examinar los progresos realizados en el cumplimiento de Ias obligaciones contraídas por los Estados Partes en Ia presente Convención, se establecerá un Comité de los Derechos del Niño que desempenará Ias funciones que a continuación se estipulan.

2. EI Comité está integrado por diez expertos de gran integridad moral y

reconocida competência en Ias esferas reguladas por Ia Convención. Los miembros del Comité serán elegidos por los Estados Partes entre sus nacionales y ejercerán sus funciones a título personal, teniéndose detidamente en cuenta Ia distribución geográfica, así como los principales sistemas jurídicos.

3. Los miembros del Comité serán elegidos, en votación secreta, de una lista de personas designadas por los Estados Partes. Cada Estado Parte podrá designar una persona escogida entre sus propios nacionales.

4. La elección inicial se celebrará a más tardar seis meses después de Ia entrada en vigor de Ia presente Convención y ulteriormente cada dos afíos. Con cuatro ' imo, de antelación respecto de Ia fecha meses, como mm
de cada elección, el Secretario General de Ias Naciones Unidas dirigirá una carta a los Estados Partes invitándoles a que presenten sus candidaturas en un plazo de dos meses. EI Secretario General preparará después una lista en Ia que figurarán por orden alfabético todos los candidatos propuestos, con indicación de los Estados Partes que los hayan designado, y Ia comunicará a los Estados Partes en Ia presente Convención.

5. Las elecciones se celebraram en una reunión de los Estados Partes convocada por el Secretario General en Ia Sede de Ias Naciones Unidas. En esa reunión en Ia que Ia presencia de dos tercios de los Estados Partes constituirá quórum, Ias personas seleccionadas para formar parte del Comité serán aquellos candidatos que obtengan el mayor número de votos y una mayoría absoluta de los votos de los representantes de los Estados Partes presentes y votantes.

6. Los miembros del Comité serán elegidos por un periodo de cuatro afíos. Podrán ser reelegidos si se presenta de nuevo su candidatura, EI mandato de cinco de los miembros elegidos en Ia primera elección expirará al cabo de dos años; inmediatamente después de efectuada Ia primera elección,, el Presidente de Ia reunión en que esta se celebre elegirá por sorteo los nombres de esos cinco miembros.

7. Si un miembro del Comité muere o dimite o declara que por cualquier otra causa no puede seguir desempefíando sus funciones en el Comité, el Estado Parte que propuso a ese miembro designara entre sus propios nacionales a otro experto para ejercer el mandato hasta su término, a reserva de Ia aprobación del Comité.


8. El Comité adoptará su propio reglamento.

9. El Comité elegirá su Mesa por un período de dos afíos.


10. Las reuniones del Comité se celebrarán normalmente en Ia sede de Ias Naciones Unidas o en cualquier otro lugar conveniente que determine el Comité. El Comité se reunirá normalmente todos los aiíos. La duración de Ias reuniones del Comité será determinada y revisada, si procediera, por una reunión de los Estados Partes en Ia presente Convención, a reserva de Ia .

aprobación de Ia Asamblea General.

11. El Secretario General de Ias Naciones Unidas proporcionará el personal y los servicios necesarios para el desempeno eficaz de Ias funciones del Comité establecido en virtud de Ia presente Convención,

12. Previa aprobación de Ia Asamblea General, los miembros del Comité establecido en virtud de Ia presente Convención recibirán emolumentos con cargo a los fondos de Ias Naciones Unidas, según Ias condiciones que Ia Asamblea pueda establecer.


Articulo 44

1. Los Estados Partes se comprometem a presentar al Comité, por conducto del Secretario General de Ias Naciones Unidas, informes sobre Ias medidas que hayan adoptado para dar efecto a los derechos reconocidos en Ia Convención y sobre el progreso que hayan realizado en cuanto al goce de esos derechos:


(a) En el plazo de dos afios a partir de Ia fecha en Ia que para cada Estado Parte I haya entrado en vigor Ia presente Convención;


(b) En lo sucesivo, cada cinco años.


2. Los informes preparados en virtud del presente artículo deberán indicar Ias circunstancias y dificultades, . si Ias hubiere, que afecten al grado de cumplimiento de Ias obligaciones derivadas de Ia presente Convención. Deberán asimismo, contener infonnación suficiente para que el Comité tenga cabal comprensión de Ia aplicación de Ia Convención en el país de que se trate,


3. Los Estados Partes que hayan presentado un informe inicial completo al Comité no necesitan repetir en sucesivos informes presentados de conformidad con lo dispuesto en el inciso (b) del párrafo I Ia información básica presentada anteriormente.

4. EI Comité podrá pedir a los Estados Partes mas información relativa a Ia aplicación de Ia Convención.

5. EI Comité presentará cada dos años a Ia Asamblea General de Ias Naciones Unidas, por conducto del Consejo Econômico y Social, informes sobre sus actividades.

6. Los Estados Partes darán a sus informes una amplia difusión entre el público de sus países respectivos.

Artículo 45


Con objeto de fomentar Ia aplicación efectiva de Ia Convención y de estimular Ia cooperacion internacional en Ia esfera regulada por Ia Convención:


(a) Los organismos especializados, el Fondo de Ias Naciones Unidas para Ia Infancia y demás órganos de Ias Naciones Unidas tendrán derecho a estar representados en el examen de Ia aplicación de aquellas disposiciones de Ia presente Convención comprendidas en el ámbito de su mandato. EI Comité podrá invitar a los organismos especializados, al Fondo de Ias Naciones Unidas para Ia Infancia y a ótros órganos competentes que considere apropiados a que proporcionem asesoramiento especializado sobre Ia aplicación de Ia Convención en los sectores que son de incumbência de sus respectivos mandatos. EI Comité podrá invitar a los organismos especializados, al Fondo de Ias Naciones Unidas para Ia Infancia y demás órganos de Ias Naciones Unidas a que presenten informes sobre Ia apjicación de aquellas disposiciones de Ia presente Convención comprendidas en el ámbito de sus actividades;


(b) EI Comité transmitirá, según estime conveniente, a los organismos especializados, al Fondo de Ias Naciones Unidas para Ia Infancia y a otros órganos competentes, los informes de los Estados Partes que contengan una solicitud de asesoramiento o de asistencia técnica, o en los que se indique esa necesidad, junto con Ias observaciones y sugerencias del Comité, si Ias hubiere, acerca de esas solicitudes o indicaciones;


(c) EI Comité podrá recomendar a Ia Asamblea General que pida al Secretario General que efectúe, en su nombre, estudios sobre cuestiones concretas relativas a los derechos del Niño;

(d) EI Comité podrá formular sugerencias y recomendaciones generales basadas en Ia información recibida en virtud de los artículos 44 y 45 de Ia presente Convención. Dichas sugerencias y recomendaciones generales deberán transmitirse a los Estados Partes interesados y notificarse a Ia Asamblea General, junto con los comentarias, si los hubiere, de los Estados Partes.


PARTE Ill

Artículo 46

La presente Convención estará abierta a Ia firma de todos los Estados.

Artículo 47

La presente Convención está sujeta a ratificación. Los instrumentos de ratificación se depositarán en poder del Secretario General de Ias Naciones Unidas.


Artículo 48

La presente Convención permanecerá abierta a Ia adhesión de 'cualquier Estado. Los instrumentos de adhesión serán depositados en poder del Secretario General de Ias Naciones Unidas.


Artículo 49


1. La presente Convención entrará en vigor el trigésimo día siguiente a Ia fecha en que haya sido depositado el vigésimo instrumento de ratificación o de adhesión en poder del Secretario General de Ias Naciones Unidas.

2. Para cada Estado que ratifique Ia Convención o se adhiera a ella después de haber sido depositado el vigésimo instrumento de ratificación o de adhesión, Ia Convención entrará en vigor el trigésimo día después del depósito por tal Estado de su instrumento de ratificación o adhesión,


Artículo 50


1. Todo Estado Parte podrá proponer una enmienda y depositaria en poder del Secretario General de Ias Naciones Unidas. EI Secretario General comunicará Ia enmienda propuesta a los Estados Partes, pidiéndoles que le notifiquem si desean que se convoque a una conferencia de Estados Partes con el fin de examinar Ia propuesta y someterla a votación. Si dentro de los cuatro meses siguientes a Ia fecha de esa notificación un tercio, al menos, de los Estados Partes se declara en favor de tal conferencia, el Secretario General convocará una conferencia con el auspicio de Ias Naciones Unidas. Toda enmienda adoptada por Ia mayoría de Estados Partes, presentes y votantes en Ia conferencia, será sometido por el Secretario General a Ia Asamblea General para su aprobación,

2. Toda enmienda adoptada de conformidad con el párrafo I del presente artículo entrará en vigor cuando haya sido aprobada por Ia Asamblea-General de Ias Naciones Unidas y aceptada por una mayoría de dos tercios de los Estados Partes.

3. Cuando Ias enmiendas entren en vigor serán obligatorias para los Estados Partes que Ias hayan aceptado, en tanto que los demás Estados Partes seguirán obligados por Ias disposiciones de Ia presente Convención y por Ias enmiendas anteriores que hayan aceptado.


Articulo 51


1. EI Secretario General de Ias Naciones, Unidas recibirá y comunicará a todos los Estados el texto de Ias reservas formuladas por el Estado en el momento de Ia ratificacion o de Ia adhesión.


2. No se aceptará ninguna reserva incompatible con el objeto y el propósito de Ia presente Convención.


3. Toda reserva podrá ser retirada en cualquier momento por medio de una

notificación hecha a ese efecto y dirigida al Secretario General de Ias Naciones Unidas, quien informará a todos los Estados. Esa notificación surtira efecto en Ia fecha de su recepción por el Secretario General.


Artículo 52


Todo Estado Parte podrá denunciar Ia presente Convención mediante notificación hecha por escrito al Secretario General de las Naciones Unidas. La denuncia surtirá efecto un afío después de Ia fecha en que Ia notificación haya sido recibida por el Secretario General.


Artículo 53

Se designa depositaria de Ia presente Convención al Secretario General de Ias Naciones Unidas.

Articulo 54


EI original de la presente Convención, cuyos textos en árabe, chino, espafiol, francês, inglés y ruso son igualmente autênticos, se depositará en poder del Secretario General de Ias Naciones Unidas.


En testimonio de lo cual, los infraescritos plenipotenciarios, debidamente autorizados para ello por sus respectivos gobiemos, han finnado la presente Convención.

NAVEGANDO POR EL MAR DE LOS DERECHOS DEL NIÑO

La partida


Fueron dos afios muy movidos. Luego de visitar casi todos los pa' es de Latinoamérica, pasé a Espafia, siempre haciendo talleres de historietas con personas vinculadas a los derechos del Niños. Y vagabundeando algo, por supuesto. De vuelta a mi carpeta, comencé los preparativos para hacer este libro: visitar a organizaciones de Niños, a padres de familia, maestros, promotores de educación popular, abogados... Leer libros, escuchar conferencias, poner más ' atención a los programas radiales y televisivos, a Ias canciones y <<spots>> publicitarios que se ocupasen de Ias necesidades de los menores de edad... Y dibujar, tachar, 'nnaginar, olvidar, recordar, volver a dibujar...

La aventura toco varios puertos, EI punto de partida para este tramo fue que nadie o, en rigor, que muy pocos conocían el texto de Ia Convención sobre los Derechos del Niños. Esta había sido suscrita por cerca de cien estados del mundo, entre ellos todos los de Latinoamérica (región en que mas de Ia mitad de Ia población está conformada por Niños y adolescentes) y podría, por lo tanto, afectar Ia vida de nuestros países. Sin embargo, puestos a leerla, muchos se desanimaban en el camino de sus 54 artículos.

Qué hacer para difundir tan importante acuerdo? Cómo se podría hacer que

ese documento fuese trabajado por los maestros, en Ias escuelas, y que interesase a los Niños? En estos tiempos de televisión y otras motivaciones, no estaba yo para desafiar Ia vehemencia de los lectores. Los libros tienen lo suyo y haría uno acaso siguiendo el ejemplo de aquellos artistas medievales que <<iluminaban>> el texto con pequenas pinturas. Con vifíetas ilustraria cada artículo de Ia Convención o, mejor, lo comentaria desde nuestra realidad.


EI papel y Ia realidad

En Ciudad de Dios, un barrio de Lima., pregunté a un grupo de Niños que había tratado el tema de sus derechos: <<qué saben de la Convención?>> Violeta, de 12 años, me dijo: <<Los derechos son chéveres en el papel. Pero si no se cumplen en la realidad, no hay mucho de quê hablar>>

Primer reconocimiento: La diferencia entre el discurso y Ia pr'ctica, entre a lo que se dice y lo que se hace, lleva a muchos Niños a reaccionar ante Ia Convencion con distancia o escepticismo. AI leerla, algunos respondem con carcajadas y burlas, como si Ia Convención pretendiera tomarles el pelo. Otros, admitiendo Ia diferencia entre Ia palabra y Ia vida misma, creen que aquella puede ayudar a cambiar esta, si trabajarnos en esc sentido. Tal fue Ia esperanza que nos alento a seguir en este libro.


De que Niños estamos hablando? Niños latinoamericanos, <<de Ia calle>> y <<de su casa>>, de los que trabajan para ayudar a Ia sobrevivência de sus familias y de los que crecen sin otras ocupaciones que el colegio y el juego. Niños y adolescentes de ambos sexos, de diversas edades y razas, mestizos, que son Ia mayoría,

AI reparar en estos Niños, surgió con claridad el segundo reconocimiento: Ia Convención era para ellos, pero no necesariamente de ellos, pues no habían participado en su elaboración. La habían hecho funcionarias internacionales, seguramente de buena voluntad, pero muy lejanos del sentir y vivir concretos de estos Niños. Esto se expresaba entre el carácter de Ia Convención, más bien primermundista y occidental, y Ias demandas que plantea Ia realidad latinoamericana.


Boga, boga, boga...

Fui anotando en un cuaderno Ias respuestas de los Niños, sus enfoques y comentarias mientras leíamos Ia Convención. Y también los puntos de vista de los adultos. Encontramos muchos artículos positivos.) que en caso de cumplirse significarían un extraordinario avance, y también otros que para Latinoamérica resultaban insuficientes o cuya redacción se prestaba para Ia interpretación equivoca. Con todo ese material a Ia vista, releí Ia Convención e iba dibujando al costado de cada artículo.

Terminada esa etapa, volví con mis bocetos a los grupos de Niños y adultos, para escuchar sus opiniones y especialmente para ver sus rostros, si se reían o no, si mis ideas se entendían a Ia primera o debía replantearlas, etc. Luego hice Ia selección de Ias vifletas. De 90 bocetos iniciales, 29 se quedaron sólo en eso, mientras que 61 pasaron a <<artes finales>> y son Ias vifíetas de este libro.

En Ia embarcación quedamos una pequefia tripulación. La superfície de Ia cartulina era cubierta por tonos delicados que salían de los pinceles de Mônica Peúafiel, encarnada de Ia acuarela, y por Ia tinta china negra de los textos,, rotulados con trazo seguro por Víctor Pereira. Y estaba yo, en el comienzo de cada vifleta con el dibujo a lápiz y en el final con Ia línea a pincel.


De vuelta a tierra


Hemos llegado hasta ti, lector, lectora. Con nosotros están los personajes que has visto en estas páginas: Piolita, Carolita, Achori, Soledad... Ellos han repetido que quieren participar en Ia aplicación de Ia Convención. Es que en Ia Convención Ias omisiones sobre esa participación son de un süencio escandaloso.

Los Niños con que he conversado quieren participar activamente en Ia práctica de sus derechos. Varios de ellos quieren ser sujetos activos, o mejor aún, sujetos sociales activos de esa práctica, porque van entendiendo que los problemas que enfrentam no son sólo de cada uno de ellos, sino que tienen que ver con estructuras mayores de relación entre los seres humanos.

Si Ia Convención es para los Niños, Lpor que encargar su cumplimiento sólo a los adultos? 4Por quê no respaldar a Ia comunidad y en ella respetar los pensamientos, voces y acclones de los Niñoos? LPor que no replantear nuestra visión del Niño?

A estas alturas ya sabemos que existe una visión muy difundida que., encubierta en el patemalismo y verticalismo de los adultos, obstruye el desarrollo de Ias potencialidades de los Niños. Esta visión enfatiza Ia protección y cuidado que ha de tenerse con los Niños, pero al mismo tiempo parece limitar sus derechos a Ia satisfacción de sus necesidades básicas (salud, educación y alimentación). Desde países como los nuestros, podríamos decir que eso ya es bastante o que algo es algo. Sin embargo, no basta. He visto en varios lugares de Latinoamérlca a Niños participando en asambleas comunales y a adultos respetando y acogiendo esas intervenciones. Quizá no es lo mayoritario, pero se da. Y charlando con Niños me he convencido de su capacidad para contribuir a su propio desarrollo, al de su familia y su comunidad. Yo sé que los Niños pueden ser agentes sociales activos en Ia aplicación de Ia Convención, que pueden convertirse en autênticos promotores de cambio y desarrollo. La categoria social no inhibe la individual, sino que, por lo contrario, Ia potencia. Mucho está en como los respetemos, en como nos respetemos,

Ese gordito...


Camina también entre nosotros un personaje al que hemos preferido hacer casi hasta simpático: el Estado. En estas páginas ha sido un gordo calvo y bonachón, dado a la vida muelle, risueiío y en ocasiones algo cínico. No es un <<mala gente>>, sino un seflorón que ya debe ser relevado. No lo he tratado esta vez como en otras al sistema en que vivimos, a este que permite que mueran cada afío millones de Niños, de hambre o por falta de tratwnientos adecuados (y que no son difíciles de aplicar). Aquí el personaje ha suscrito Ia Convención, pero no puede cumplir con ella porque <<no le alcanza>>. Y así es porque no termina de pagar una deuda que resulta tan eterna como externa. Entrampado en esas relaciones con entidades internacionales más poderosas que él, que le imponen cartas de intención, programas de reajuste, etc. el gordito puede angustiarse también ante Ia trágica situación de los Niños pobres. EI problema, en realidad, no tiene que ver con su bondad o complicidad, sino con un sistema que mata a muha gente, que destruye mucha vida.

EI gordo avanza con confianza, acostumbrado a que las personas le abran paso respetuosamente. Se trata de una caricatura útil en varios casos, pero es insuficiente, no le hace justicia a quienes desde el Estado trabajan para cambiar Ias cosas en favor de Ia gente. Ojalá ellos se fortalecieran en su relación con Ia comunidad.


La democracia, los niños y nosotros...


Los Niño os, lector, lectora, pueden darnos el camino. La democracia no puede ser entendida sólo como algo reservado para los adultos, en donde el Niño espera pasivamente el momento de ejercer sus derechos y responsabilidades sociales. Nuestra propuesta, nuestra visión, atiende especialmente a Ia socialización del nião, al proceso en el que va relacionándose con otras personas y con su medio en general: hogar, juegos, calles, escuela, formas de relación entre Ias personas, calidades de su comunicaclón y aun de su soledad. Este proceso es fundamental en el desarrollo de todo ser humano, porque es principalmente cuando n'm'o que está más abierto y motivado para el aprendizaje. De esc proceso de socialización, que constituye su propia experiência de vida, extraerá sus recursos para encarar los desafios que le plantee Ia vida.

La democracia, ese sistema al que tanto aspiramos, no puede marginar a quienes son tan importantes para Ia comunidad. La democracia, esa relación humana justa y libre, necesita de los Niños. EI lugar de ellos no puede ser más lateral, secundaria, sino que, respetando Ias condiciones de su natural proceso, está llamado a ser un lugar coprotagónico. Con sus preguntas, con su necesidad de amar y ser amados, con su determinación de ser buenos, ellos pueden aportar al cambio de esta sociedad en Ia que deben cumplirse sus derechos.

En los tiempos que vivirnos hemos visto varios movimientos sociales con una gran vocación libertaria. Hemos visto -vemos- luchas para superar Ia

opresión econômica, social, cultural, racial y de gênero. En los últimos anos se escucha más el clamor por el respeto a Ia naturaleza y por los derechos del Niños. Cuando estamos por iniciar un nuevo milenio, ojalá sepamos integrar todas estas facetas del amor a Ia vida, apoyándonos desde nuestras diversas áreas de actividad. Ojalá sepamos mirar con los ojos de los Niños,

hacer realidad sus derechos, encontrar al Niños que cada uno de nosotros lleva dentro de sí,

Dificultades siempre habrán. Y creo que felizmente, porque superándolas creceremos. Ellas no pueden neutralizar el cambio que en nuestra vida individual podemos realizar, no solamente porque nos está más a Ia mano, sino porque sin esto último no podremos construir lo social. EI cambio social no es verdad si no hay cambios individuales que le den cuerpo. AI mismo tiempo, los cambios individuales no son tan fructíferos si se dan de manera aislada. Tienen que darse en comunicación con los de otras personas y actividades. Pero en Ia base del proyecto de una transformación así está el creer en que es posible. Sólo a partir de este creer podrá comenzar a ser verdad. Y esto hay que practicarlo, comunicado, transmitido.

La Convención sobre los Derechos del Niño, entonces, será una herramienta eficaz para hacer realidad Ias potencialidades de Ia infancia y para mejorar Ia calidad de nuestras vidas, de nuestro mundo.